En un artículo anterior presentamos un ranking general de dificultad de piezas clásicas para piano. En esta ocasión, hemos elaborado un ranking de dificultad dedicado exclusivamente a las obras de Chopin, con diez piezas para principiantes e intermedios y diez para avanzados.

Al igual que antes, esta clasificación se basa en nuestro propio criterio y preferencias, por lo que no debe tomarse como un estándar absoluto.

Tómalo con ligereza, como una forma de descubrir piezas (“¡anda, existe esta obra!”), sin esperar una exactitud total.

Artículo anterior: Ranking de dificultad de piezas clásicas de piano: del 1 al 10 (principiantes y avanzados)

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[Principiante a intermedio] Ranking de dificultad de Chopin del 1 al 10 (el n.º 1 es el más fácil)

※ Los videos son de YouTube. Salvo los videos con guía de notas, no tienen relación con nuestra empresa.

1.º Vals n.º 19 en la menor (póstumo)

Al ser una pieza corta y de lectura relativamente sencilla, se suele recomendar como primera obra de Chopin para principiantes.

Su melodía algo melancólica y nostálgica es atractiva y permite que incluso los principiantes descubran ese “sabor a Chopin” al tocarla.

Existen muchas ediciones simplificadas con la mano izquierda reducida al mínimo. Si cuidas cada nota, lograrás una interpretación con un carácter especial.

2.º Mazurca en fa mayor, Op.68-3

Las mazurcas se basan en danzas populares de Polonia, la tierra natal de Chopin. La Op.68-3 no es demasiado rápida y resulta fácil de abordar.

Destaca una melodía luminosa con cierto toque nostálgico. Presta atención a los acentos característicos de la mazurca y toca con ligereza, como si dieras pasos de baile, para realzar su carácter.

Es ideal como primera mazurca para principiantes.

3.º Mazurca n.º 5 en si♭ mayor, Op.7-1

La Op.7-1, una mazurca temprana de Chopin, desprende la calidez de una tonalidad mayor. Tiene un ritmo con cierto “vaivén”, así que, si te limitas a seguir el compás de forma mecánica, pierde encanto.

Entender el espíritu de la danza popular polaca, hacer cantar la melodía de la mano derecha y dar ligereza y elasticidad a la mano izquierda hará que suene mucho más a mazurca.

4.º Preludio n.º 7, Op.28-7

Entre los Preludios Op.28 de Chopin, este es de los más cortos y su línea melódica es relativamente sencilla.

Hay quien le encuentra un aire “tropical”; con un toque suave y un buen uso del pedal, se llena de colores. Aunque es breve, contiene la belleza armónica característica de Chopin y es ideal para principiantes que quieran trabajar la expresividad.

Quizá tengas que repartir entre las dos manos el arpegio de gran extensión del final, según el tamaño de tus manos: no todo el mundo puede seguir la digitación tal como está escrita.

5.º Cantabile en si♭ mayor

“Cantabile” significa “como cantando”. Es una pieza breve que permite disfrutar al máximo del lirismo de Chopin al piano solo.

Aunque no tiene muchas notas y la partitura es bastante clara, requiere un legato cuidadoso y un uso meticuloso del pedal.

Dado el título, la clave está en “hacer cantar” la melodía, así que hay que cuidar el control con las yemas de los dedos y los matices dinámicos.

6.º “Hoja de álbum” (Albumblatt) en mi mayor

Pequeña pieza hallada entre los manuscritos de Chopin, conocida a menudo como “Hoja de álbum”.

Escrita en mi mayor, tiene una sonoridad cristalina; más que técnica, lo que pide es finura expresiva. Hay que dar sentimiento a la melodía de la mano derecha mientras la izquierda la sostiene con suavidad.

Como es breve, resulta bastante asequible y los principiantes pueden disfrutar tocándola.

7.º Nocturno n.º 20 en do♯ menor (póstumo)

Se ha usado mucho en películas y series de televisión, y es conocida por su melodía conmovedora. Aunque la partitura parezca abordable, en realidad exige un legato y una expresividad profundos.

No obstante, en comparación con otros nocturnos, se considera más abordable técnicamente. Es esencial saber cuándo cambiar el pedal para que el sonido no se emborrone.

8.º Vals n.º 6 en re♭ mayor, Op.64-1 “Vals del minuto” (“Vals del perrito”)

Entre los valses de Chopin, uno de los más célebres, con una melodía encantadora.

Es una pieza breve, pero la mano derecha a gran velocidad y la ligereza del acompañamiento de la izquierda resultan desafiantes.

Aun así, se considera uno de los valses “completos” de Chopin más asequibles y, a un tempo algo más lento, también los principiantes pueden disfrutarlo.

9.º Vals n.º 7 en do♯ menor, Op.64-2

Aunque también pertenece al Op.64, este vals tiene un carácter más tranquilo y melancólico.

La estructura, con repeticiones, es fácil de asimilar, pero trabajar las voces internas y los acordes requiere cierta habilidad. Con un tempo sosegado, puedes darle una profundidad cercana a la de un nocturno.

Cuando ganes soltura, deja que el tempo fluya con naturalidad y añade matices: la interpretación ganará madurez.

10.º Vals n.º 1 en mi♭ mayor, Op.18 “Gran vals brillante”

Un vals temprano de Chopin, muy vistoso. Es popular en recitales, pero tanta brillantez supone muchas notas, y cuesta algo asimilar el compás y la coordinación entre las dos manos.

Aun así, luce mucho en el escenario, así que es un buen objetivo para principiantes e intermedios que quieran progresar. Aspira a una interpretación bella y brillante.

[Avanzado] Ranking de dificultad de Chopin del 1 al 10 (el n.º 1 es el más difícil)

1.º Andante Spianato et Grande Polonaise Brillante, Op.22

Empieza con la suavidad del Andante spianato y se despliega en la brillante Gran Polonesa. Es una obra de gran envergadura.

No solo requiere técnica, sino una comprensión de la estructura dramática y la capacidad de mostrar una amplia paleta expresiva.

Tiene pasajes fastuosos que recuerdan a Liszt y exige mucha resistencia física. Es, sin duda, una gran pieza para los pianistas avanzados que aman a Chopin.

2.º Balada n.º 4, Op.52

Se la considera la más difícil de las baladas de Chopin. Alterna pasajes delicados con clímax intensos y exige dominar las voces internas y los cambios de tempo, así que pone a prueba todas las capacidades del intérprete.

Es una pieza muy narrativa que conmueve profundamente al público, pero también exige un enorme trabajo técnico e interpretativo para tenerla lista de principio a fin.

Algunos pasajes recuerdan a los estudios de Chopin, así que, si los conoces, se disfruta aún más, tanto al tocarla como al escucharla.

3.º Estudio Op.25-12 “Océano”

Apodado “Océano”, se reconoce por los arpegios ondulantes de ambas manos.

Además de crear impulso, hay que hacer resaltar la melodía, lo que exige resistencia y una digitación precisa.

Controlar su amplia gama dinámica es complicado, y la tensión no decae en ningún momento. Aun siendo un estudio, tiene la envergadura de una gran obra.

4.º Estudio Op.25-11 “Viento invernal”

Apodado “Viento invernal”, es famoso por los rapidísimos pasajes casi cromáticos de la mano derecha.

Incluye digitaciones complejas y saltos de octava, y exige mantener con rigor el ritmo y el tempo.

Sus armonías dramáticas, con un aire de urgencia y angustia, exigen tanto una técnica superior como una gran expresividad.

5.º Estudio Op.10-12 “Revolucionario”

Es el estudio más famoso de Chopin, conocido como “Revolucionario”.

Destaca por las intensas figuras de la mano izquierda frente a la melodía de la mano derecha. Mantener un tempo rápido exige independencia de dedos y resistencia.

Por muy emotivo que sea, no basta la energía bruta; el equilibrio entre ambas manos y la precisión son clave. Es corto pero encierra un gran dramatismo.

6.º Estudio Op.10-4

Uno de los más difíciles entre los primeros estudios de Chopin.

Las dos manos tocan pasajes rápidos y complejos que se superponen y a veces se cruzan. Mantener la claridad al subir el tempo requiere mucha práctica de base.

Además, hay que mantener la nitidez de las notas a la vez que se añade expresividad musical, lo que exige una técnica elevada.

7.º Scherzo n.º 2, Op.31

Una pieza popular que combina gran dramatismo y romanticismo. Tras una breve introducción, alterna un tema principal vertiginoso con un trío de carácter dulce.

Además de los pasajes rápidos y las sucesiones de acordes, la dificultad está en controlar esa atmósfera “agitato”. Dada su gran carga narrativa, hace falta equilibrar la visión interpretativa con la destreza técnica.

8.º Polonesa n.º 6, Op.53 “Heroica”

Conocida como la “Polonesa heroica”, es una de las obras más grandiosas de Chopin.

La sección media presenta octavas consecutivas y saltos amplios que exigen fuerza y precisión en los dedos. Además, mantener el carácter rítmico de la polonesa con un aire majestuoso requiere técnica avanzada.

Luce en cualquier concierto y es la meta soñada de muchos pianistas.

9.º Preludio n.º 15 en re♭ mayor, Op.28-15 “Gota de lluvia”

El más célebre de los preludios Op.28.

La mano izquierda mantiene una nota única repetida que suena como “gotas de lluvia”, por lo que hay que ajustar la dinámica con cuidado para evitar la monotonía.

En la sección central, el ambiente se torna tormentoso y el intérprete debe plasmar estallidos emocionales con precisión. Por eso se considera de nivel avanzado: combina técnica y expresividad a gran nivel.

※ Re♭ mayor y do♯ menor están emparentadas. Es vital mantener la melodía “cantabile” mientras sostienes los patrones repetidos de la mano izquierda.

10.º Fantasía-Impromptu, Op.66

Una obra muy reconocible por su melodía fantástica y hermosa, que muchos han escuchado alguna vez.

Las dos manos tocan a la vez patrones rítmicos distintos, lo que resulta incómodo hasta que te acostumbras.

La sección media, dulce y melódica, exige legato y un alto contenido emocional. Combina el brillo y la melancolía tan propios de Chopin.

Preguntas frecuentes sobre la dificultad de las obras de Chopin

¿Cuál es la obra de Chopin más fácil para principiantes?

En nuestro ranking, el Vals n.º 19 en la menor (póstumo) ocupa el primer puesto: es corto y su lectura es relativamente sencilla. La Mazurca Op.68-3 y el Preludio Op.28-7 también son buenas opciones para empezar.

¿Cuál es la obra más difícil de Chopin?

No hay una respuesta única, porque depende de cada pianista. En este ranking hemos puesto en primer lugar el Andante spianato y Gran Polonesa brillante, Op.22, seguido de la Balada n.º 4 y los estudios “Océano” y “Viento invernal”.

¿Qué conviene practicar antes de empezar con Chopin?

La música de Chopin pide un legato cuidado, un buen uso del pedal y una melodía que “cante” sobre el acompañamiento. Practicar primero piezas sencillas con las manos por separado, prestando atención a la digitación y al pedal, te ayudará a disfrutar mucho más de sus obras.

Resumen: el ranking de dificultad de Chopin

Este ha sido nuestro ranking de dificultad de las obras para piano de Chopin: del 1 al 10 para principiantes e intermedios, y del 1 al 10 para avanzados.

Tras nuestro anterior “Ranking de dificultad de piezas clásicas de piano”, esta vez nos hemos centrado en la obra de Chopin.

Esperamos que disfrutes de la riqueza musical de Chopin y de tu tiempo al piano.

※ Se trata únicamente de nuestra valoración subjetiva, no de un estándar exacto. La dificultad puede variar según las aptitudes de cada persona y la edición o el arreglo de la partitura.